Teva Pharma

Se hace camino al andar…

 
Irune Andraca

27/10/2015. Me vais a permitir que en esta ocasión se me note la vena bilbaína y os hable de algo que ha ocurrido en mi tierra. O, más bien, que va a ocurrir. Previsiblemente, a partir del 1 de enero.

Saltaba la liebre el pasado mayo en el congreso SEFAC en Málaga. Participaban en una mesa redonda sobre servicios profesionales Ana Aliaga, Secretaria General del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos; José Luis Llisterri, Presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN); Jesús C. Gómez, farmacéutico comunitario en Barcelona y Presidente de SEFAC; y Jon Iñaki Betolaza, Director de Farmacia del Departamento de Salud del País Vasco. La mesa estuvo moderada (por causas de fuerza mayor) por Borja García de Bikuña, patrono y ex presidente de la Fundación Pharmaceutical Care y farmacéutico comunitario en Bilbao, y presentada por Sonia Sáenz de Buruaga, farmacéutica comunitaria en Bilbao y presidenta de SEFAC Euskadi. A la vista está que a los del norte siempre nos ha llamado mucho el sur...

En aquella mesa se debatía acerca de la estrategia a seguir para desarrollar los servicios profesionales farmacéuticos, siempre en colaboración con los demás agentes sanitarios y, de pronto, Jon Iñaki Betolaza soltó una primicia: el País Vasco sería el primero en contar con un servicio de seguimiento fármacoterapéutico remunerado por la Consejería de Sanidad. Toma ya.

Aún era un acuerdo a pulir, debatir, concretar y firmar. Y es cierto que todavía quedan muchos cabos por atar y no hay nada firmado, pero los agentes implicados son optimistas y parece ser que algo podría ponerse en marcha a partir del 1 de enero de 2016, tal y como se publicó el pasado 2 de octubre. 

Es sin duda (citando a Neil Armstrong) un pequeño paso para las farmacias vascas, pero un gran salto para el sector farmacéutico en general (¡y lo hemos dado en el País Vasco!). Y es que el hecho de que las administraciones reconozcan nuestra labor y nos paguen por ello es un logro que ya no tiene vuelta atrás.

El pasado 8 de octubre celebramos una jornada en Bilbao en la que se expusieron los servicios profesionales puestos en marcha y remunerados por las diferentes administraciones de varios países, y me llamó la atención en concreto del caso de Canadá, un país con similitudes administrativas respecto al nuestro, puesto que cada una de las diez provincias y tres territorios gestiona sus propias prestaciones sanitarias. Así, en cada provincia o territorio los ciudadanos pueden acceder a diferentes servicios farmacéuticos concertados y financiados por la administración, y mientras que en Alberta ya han adoptado todos los servicios disponibles en la cartera canadiense, en Yukón y Nunavut todavía no han adoptado ninguno.

En cambio, en el Reino Unido no se dan estas diferencias, sino que se dividen los servicios entre básicos (dispensación única, dispensación repetida, recogida de medicamentos, salud pública, autocuidado y derivación al profesional más adecuado para cada situación); avanzados (MUR: Revisión del uso de la medicación, NMS: servicios de nuevos medicamentos, y DMR: servicio de medicación tras alta hospitalaria) y especializados (reemplazo de opioides, cesación tabáquica, administración e información sobre la píldora postcoital, test y tratamiento por Chlamydia, chequeos de salud y servicio de vacunación). Para poder ofrecer todos estos servicios, los farmacéuticos ingleses han de pasar ciertas pruebas y exámenes aprobados y homologados por el propio sistema nacional de salud (el NHS) que garanticen la homogeneidad y calidad del servicio. Llama la atención que a la hora de buscar en la web del NHS farmacias con ciertos servicios especializados, como la dispensación de la PDD o test de embarazo, pocas farmacias pertenecientes a cadenas los ofrezcan. Es un tema como para reflexionar, aunque también es cierto que "solo" hace 10 años que comenzó el movimiento asistencial...

Son solamente dos ejemplos de lo que está ocurriendo en el mundo en cuanto a los servicios profesionales farmacéuticos, pero existen muchos más, como en Australia, Portugal, Estados Unidos, Finlandia, Bélgica, Irlanda o incluso Alemania. La cuestión es que no hace tantos años que se establecieron estos sistemas y de lo que hemos de ser conscientes es de que el rumbo asistencial de la farmacia  en nuestro país se ha iniciado ya, con varios servicios profesionales ya remunerados por las distintas administraciones públicas, y en nuestra mano está subirnos al carro de la evolución de la farmacia o no.
Yo subo, ¿vienes?