Teva Pharma

Especialización en Farmacia Familiar y Comunitaria

 
Irune Andraca

25/05/2015. Tal y como os prometí en el artículo anterior, hoy os voy a hablar de la necesidad de formación continua del farmacéutico comunitario y de la especialización en Farmacia Familiar y Comunitaria, como una manera de paliar las deficiencias en formación que creo que tenemos todos al terminar la carrera y aterrizar en una Oficina de Farmacia.

Se trata de una idea que no es nueva, sino que lleva muchos años gestándose (concretamente desde 1998), aunque la administración sigue haciendo oídos sordos a las demandas de una gran parte de la profesión.

En julio de 2014 se publicó el “RD 639/2014, por el que se regula la troncalidad y otros aspectos del Sistema de Formación Sanitaria Especializada en Ciencias de la Salud”. SEFAC presentó sus alegaciones al proyecto, pero no llegaron a ninguna parte. En su lugar, no sólo no se menciona en ningún punto la posibilidad de creación de esta especialidad, sino que se unificaban las especialidades de Farmacia Hospitalaria y de Atención Primaria y se remarcaba que “las actividades profesionales de los farmacéuticos en las oficinas de farmacia, no computarán como experiencia vinculada a la nueva especialidad (farmacia hospitalaria y de atención primaria)”.

A mi entender, esto es una contradicción cuando la experiencia laboral en farmacia hospitalaria sí computa en el baremo de méritos para acceder a una oficina de farmacia, aunque estos especialistas no hayan tratado a pacientes directamente en toda su vida laboral. Reconozco que en este tema me meto en camisa de once varas.

En este punto, he de romper una lanza en favor de las universidades, ya que cada vez son más las que están incluyendo y potenciando la formación en atención farmacéutica en sus programas de grado. En mi caso concreto, sólo existía una asignatura de libre elección (ni siquiera era optativa) llamada “Farmacia Social” en la que se impartían nociones acerca de protocolos de dispensación e indicación farmacéutica en la farmacia comunitaria. Sin embargo, en cuanto a gestión de la oficina de farmacia, no recuerdo ninguna clase en la que mencionaran ni lo que es un albarán…

En las diferentes propuestas para ir gestando esta especialidad se hace hincapié en la necesaria formación del farmacéutico en cuanto a atención personalizada, servicios profesionales farmacéuticos, protocolización de la dispensación e indicación, comunicación con el paciente, e incluso colaboración con otros profesionales sanitarios.

Por supuesto que nuestra misión principal es conseguir que nuestros pacientes obtengan el mayor beneficio de su medicación y fomentar el mantenimiento de la salud y prevención de la enfermedad, pero la farmacia comunitaria sigue siendo un establecimiento privado, aunque sea de interés público, por lo que si no podemos garantizar su sostenibilidad difícilmente podremos brindar la atención que los pacientes merecen. Por todo ello, opino que es necesaria la inclusión de formación básica en administración de empresas en esa utópica (de momento) especialidad.

Mientras tanto, habremos de seguir buscando formación específica en este aspecto por nuestra cuenta. ¡Os animo a todos a que os sigáis formando!

Aprovecho para tener un recuerdo y enviar mis condolencias a la familia del recientemente fallecido Pedro Capilla, quien desde la presidencia del CGCOF defendió ante el Senado la propuesta de creación de esta especialidad en 2008. Es una lástima que nos haya dejado sin ver ese proyecto hecho realidad. Gracias, Pedro.

Mi nombre es Irune Andraca y soy farmacéutica comunitaria.